10 de septiembre de 2017

DCCCXXI.- Ad Eternum



Ramiro, el esperpento, ha llegado
a la madura y enaltecedora
edad de la privación y la falta.
La era perdida y aniquilada.

Ramiro, lentamente
fija la mirada en los obstáculos
que evita para caminar,
para seguir caminando
hacia no sé dónde,
buscando algo,
una fuerza mística,
una luz de alegría
o un almácigo de juventud,
una corriente que golpee la popa,
que le permita desobedecer
al timón del tiempo y no morir.

Dicen que Ramiro está pedido,
pero todos lo estamos desde siempre:
desde antes de nacer, supongo,
porque un día tal vez hubo vida
esperando que llegase Ramiro,
y habrá seguramente otra
mucho antes de venir al mundo.

Otro mundo.

O la nada imprevista y perenne,
ni bien la vida se vuelve memoria
y homenaje, rosa fúnebre y tumba.

Tengo un hálito latido con ecos,
y un río de sudor impregnándose
y queriendo volver a vivir,
otra vida en otro mundo,
otro día
.

No hay comentarios.:

Nos gusta Cuculí Pop