15 de junio de 2018

CMVI.- Predico Menta



Tengo tantas ganas 
de decir algo. 
Ese es mi derecho. 
Eso es lo que valgo.

Mostrar lo que guarde 
en mi mundo estrecho,
palabras vanas,
sin indulgencia.

Hacer tanto alarde
de mi inteligencia,
si alguno responde
y tanto derroche,  
que nadie se burle, 
que todos me quieran,
más temprano que tarde,
más de día que de noche.

Y nada se escapa
de mis aguijones:
yo digo las cosas
que nadie pensó.

Comparo los hechos,
desnudo razones,
bloqueo a mentirosas,
tercos sin corazón.

Cualquier molestoso
me hiere y me harta,
me hará muy famoso
y saldré en La Cuarta.

En Las Últimas Noticias
diré muy feliz:
Esa es la Justicia
de este país.

14 de junio de 2018

CMV.- Corre Belión




Llegó por fin la hora 
de desobedecer, 
tan sucios por la calle 
no hacerle caso a nadie,
ni al brillo intimidante 
y oscuro del poder. 

Oiga, cardenal depravado, 
cobarde mal ejemplo,
cura viejo sabio y ratero, 
santo filibustero,
maldito mercader del templo,
no recurra ni recuerde
a esa policía verde,
esa que no deja ver,
esa que nos torturaba
celosa, sin clase, tan fría, 
rondando de noche y de día.

¡Me resisto al arresto 
y huyo molesto 
en dirección desconocida! 

Esta noche me pego el piro,
pero antes me disfrazo de paje
sin alón ni levita ni traje,
por bajarle el ceñido calzón
al cobarde Francisco Casimiro
Mariquita Marcó del Pont.

Late una terrible munición
clavada, de grueso calibre
en el fondo de mi corazón,
mas grito la canción de Chile
que la tumba será de los libres 
y el asilo contra la opresión.

12 de junio de 2018

CMIV.- ¡Cuidadito!



Ya no nos dejan ser 'humanistas'
y ya no puedes decir ¡Qué bonita!
Ya no se puede ni comer panita.
Se ha prohibido recrear la vista.

No puedo ni pedir pulpa de cerdo.
Y no te atrevas a creerlas locas.
Solo nos queda cerrar la boca
y estar eternamente de acuerdo.

Esta es la nueva Libertad Lamarque
que va dejando larga Estela Raval
y ya me siento un poco Chico Buarque
que se evapora cual Rocío Durcal.

11 de junio de 2018

CMIII.- La Pelá




Todos somos del más allá.
Seremos cuerpos inertes.
La vida siempre se va.
A todos nos llega la muerte.

Cobian toco la última nota
y disparó en su paladar.
Alfonsina dejó una nota
y caminó hacia el mar.

Hugh Hefner colgó el sostén
y se sacó la bata.
Bourdain lavo la sartén
y se puso una corbata.

31 de mayo de 2018

CMII.- In dubio pro téjete.





No te quemes.
No te expongas.
No digas esas cosas.
Puedes meterte en problemas.
Que el mundo siga así.

Que siga la vida sin cambios.
No dejes registro de nada.
Que nadie pueda acusarte.
Que nadie hable de ti.

Nada es más importante
que todo siga igual.
Nada hay en la tierra que valga
ni razón para decir ya no.

¡Para qué decir ya basta!
El mundo está como está
y ya no puedes hacer nada.
Cierra la puerta al salir.

Hay gente con algún poder
que no hace más que cuidarse
el culo para no perderlo,
el sueldo para no morir,
el puesto por cerrar los ojos,
las ventanas y las puertas,
subir el volumen del tango
y echarse un rato a dormir.

27 de mayo de 2018

CMI.- Piró Pop


¿Por qué aquello que no es simétrico
es machista y ofensivo? 
¿Sólo el orden desafecto y frío 
de las autonomías blindadas 
es el mundo posible y admisible? 

La vida se abrió paso inexorablemente 
cuando la humanidad rompió los candados 
de la paridad y huyó del cadalso 
de la muerte en vida. 

No somos abejas que acopian polen, 
sino miel que se derrama, 
pulsión que se entromete 
y amor que inevitablemente espera 
una respuesta de pudor que busca, 
rencor que se disipa y furia 
que quiere besar impaciente 
hasta volverse una herida que sanó,
una flor, una pequeña flor que se aquieta 
para ser mecida por el viento otra vez, 
para volver a volar sin ataduras,
para de nuevo hacerse pólen,
para cantar en lugar de callar,
para soñar en la oscuridad
y despertar desnudos,
como la prímula y el éxtasis,
como la luz que engulle sombras.

Somos libertad amante, 
no una celda vacía. 
Somos el sumo que flota en el aire.

Sólo el amor con su ciencia 
nos vuelve inocentes, tan inocentes.

23 de mayo de 2018

CM.- Sinalagmaravillosa.



Yo tengo bacterias 
en el poto y las amalgamas, 
bicharracos tercos en los ojos 
y en lo más profundo 
de las tripas viejas. 

Amebas en la piel, 
alimañas en la boca, 
piojos invisibles 
que pululan libremente. 

Los hay en mis cejas, 
abundan en mi ombligo 
y se aparean en mi pecho. 

Tengo batracios amarillos 
dormidos en el corazón 
y protozoos felices en el alma. 

Todo mi cuerpo es la Roma imperial 
de mis amigos simbióticos y amables,
camaradas microscópicos: 
me limpian la boca, 
me ahorran el agua, 
ordenan mis pertechos  
y me mantienen vivo. 

El cloro y la borra 
que en el histérico afán 
de eliminarlo todo 
se derrama insolente,
para soñar con la limpieza 
impulota, me deprime:
es inútil y mortal. 

¡Que vivan las bacterias! 
Que vivan para que pueda sobrevivir..

17 de mayo de 2018

DCCCXCIX.- Al final todo se sabe



Se calculan las ganancias.
Se juntan en la Enade.
El impuesto se evade.
La campaña se financia.

Cada mano se besa.
Las reuniones se suceden.
Los votos se conceden.
El nombramiento sorpresa.

La fe pública se lesiona.
Las leyes se venden.
Las causas se suspenden. 
Las instituciones funcionan.

15 de mayo de 2018

DCCCXCVIII.- Equivócaten Fe



La felicidad no es la última meta. 
Hay que amar y vivir pena y dolor;
regar cada día nuevas macetas
y no podar sino dejar crecer..

La flor de la existencia perfuma
hasta al corazón vacío y perverso:
jamás pierde tiempo el que suma
en cada momento su dulce brillo..

Inmerso en la sangre más roja
fluye el viento del que cae y yerra:
aquél que por la noche arroja
sus pétalos caídos en la tierra.

13 de mayo de 2018

DCCCXCVII.- Remedio Infalible



No se ríe Mister Chile
de sí mismo ni de nada
y me brotan carcajadas
en la misa y los desfiles.

Me reía de mi viejo
hasta cuando me retaba
y también como si nada
me reí frente al espejo.

Se reían de mis pecas
y mi ropa en el recreo
y mi abuela con un peo
se reía de otras viejas.

Todo corre muy de prisa:
si no río es puro tedio
y no queda más remedio.
¡Estar vivo es pala risa!

11 de mayo de 2018

DCCCXCVI.- Despavorí



Aquel extraño alrededor de antipatía, 
la silenciosa que no baila nunca,
no me miraba con los ojos dulces
ni me decía nunca nada me decía.

Me fue aplastando un cojinete negro
sobre las cosas que yo siempre amé:
el alma ciega y los zapatos frios,
la casa causa que no quiero volver.

Digo tambor que repetíase tonto
la misma escuálida me espanta lejos,
cuando se abrió una ventanilla supe
que no había modo de volver atrás.

La culpa mía yo que tuve la culpa,
que yo era causa de su infelicidad,
y ella queríame con ella por siempre,
pero hasta siempre se termina alguna vez.

10 de mayo de 2018

DCCCXCV.- La muerte no siempre es una pena



Uno de los argumentos que más me ha hecho meditar, entre las tantas y tan poderosas razones éticas, humanitarias, jurídicas y políticas que se han elaborado para no sancionar con la muerte la comisión de un delito es, precisamente, la insuperable dificultad que enfrenta el que la analiza con detenimiento, para considerarla efectivamente una 'sanción', es decir, un castigo que sea conocido por el condenado y las víctimas en su cabal naturaleza.

No sabemos ni podremos saber jamás, los que estamos vivos, qué hay después del umbral a través del cual dejamos repentinamente de existir. Es perfectamente factible que, incluso para el más miserable y abyecto de los seres, la muerte constituya una liberación de sus horripilantes tendencias, el rompimiento definitivo de las cadenas que lo ataban al delito, de aquel lastre maldito llamado maldad, de esos morbosos lazos que como rémoras se adherían a su alma perversa cuando estaba vivo.

Más aún, la muerte puede suponer para quien es asesinado, por el motivo que sea, mediante la acción premeditada de agentes del estado (no otra cosa es la pena de muerte), incluso cuando se impone como castigo a la peor de las fechorías imaginables, para quien recibe la descarga mortal, el inicio de un universo pletórico de felicidad, la máxima plenitud del ser, el encuentro maravilloso con el rostro inefable del ente sobrehumano de la redención cósmica. En tal caso, el delito sería sancionado con el mayor premio imaginable por ser humano alguno, jamás, desde el comienzo de los tiempos. Absurdo.

Por el contrario, la muerte puede ser la pausa de un sueño que aguarda la mano del Cristo en la esperanza de volver a nacer. ¡Qué castigo es ese!

Incluso si no existe el más allá, o sea, si al dejar de existir en este mundo, no hay nada más que la disolución definitiva del ser en la nada oscura y fatal, incluso en ese caso, la pena de muerte no tiene ningún sentido de sanción ni de reprimenda, pues no participa de aquel elemento fundamental que caracteriza a los castigos en general, a saber: que la persona condenada sepa que ha sido castigada y que los demás constaten la naturaleza y los alcances de dicha sanción.

En la práctica, la pena de muerte sólo opera como una tortura despiadada e inhumana: el tiempo que media entre la sentencia definitiva y el instante fugaz en que se ejecuta, en el cuerpo del malhechor, allí en el patíbulo, la pena capital, es el acto puro del mal, someter deliberadamente a una persona que no puede defenderse y que sabe que morirá, al paso de los días encerrado y sufriendo el indecible tormento de saberse muerto en vida. La pena de muerte es en realidad la más inhumana e insensible demostración de lo cruel y sádico que puede llegar a ser el poder del estado.

¿Y para qué? El que condena no lo sabe. La víctima tampoco si ha sobrevivido al delito. Ni siquiera el condenado lo sabe. Responder al mal del delito con otro mal incluso peor, porque es premeditado, alevoso y ejecutado con deliberado ensañamiento, para conseguir un resultado cuya real naturaleza se ignora y que puede ser una burla para la Justicia, es un repulsivo contrasentido.

La pena de muerte no sirve para nada.

DCCCXCIV.- Multitudistinta




Hace siglos que no te veía,
con la bufanda de loden café
y el yelmo de mambrino
y la vulgata sin leer.

En una canción,
la vida entera:
tres milenios de genios
y tumbas. 

La luna púrpura de miel
y cantamos
al alma de millones de cantos.

No te veía
desde mucho antes de ayer.
Quisiera disfrutar tu compañía.
Salir una mañana a caminar
por la arena del alma y correr
sobre la blanca multitud de la espuma
y volver
a la niñez del mundo tierno,
sentarnos en la fragua del tiempo
y renacer.

Ser amigos.
Ser hermanos. 

Ser destino. 

Ser humano.

8 de mayo de 2018

DCCCXCIII.- Pelea Solo




Blandir una márgara pálida.

Asir la palmípara sien y brindar:
enfrentar una círcula mágica, bien
y latir por ganar ese a quien
fue su cúmula niña pilar. 

Abrigaste la luna confianza
y dejó entre las cejas de tu porvenir
la esperanza, la cumbre y la luz,
sin tardanza.

Luchar y pugnar
por hacer de la vida
una digna razón y placer,
y una pausa.

Perseguir una causa final
y tomar de la mano
a la plácida fiel
de una danza.

Eso sólo ha pasado recién.

29 de abril de 2018

DCCCXCII.- Perfume Lodía





Oír feliz
y en cualquier lugar,
cuando a uno se le antoje
toda la música,
sin importar 
que el puto mundo se enoje.

Nuestra larga Historia,
pues
se divide en sólo dos eras: 
lo que pasó antes
y después 
de que Spotify apareciera.

14 de abril de 2018

DCCCXCI.- Haitianaturista



¿Qué prefieres, Bibí,
estar encadenada
o vender en el peaje
superochos por mí?

Muerta de frío en Mapocho
y el dieciocho siempre curá:
migraña en la mañana y le baila
a mi negra en la Vega Central.

En julio se empaña y florece,
Chile en septiembre: primavera rara,
que vuelve la luna tan oscura 
por la noche la luz de tu cara. 

Quédate, negra Bibí,
no vuelvas otra noche citatrás:
acompáñame mañana a la feria,
grita berenjena y hazte de mí.

Que te vivo como buen chileno: 
la bolsa de cuatro en Cien pesos
y al perro a tu casa le lleno 
su tacho cada tarde de huesos

Yo te expreso mi felicidad:
que buscaba lo mismo que tú
y juntos descubrimos la virtud
de la lucha por la dicha diaria.

Escúchame ¿te vas, Bibí?
Rica redonda teñida cobrisa,
pensándome haces pensar,
y te vas así, tan de prisa.

Ponte en mi lugar un rato,
mirando mañana el desfile:
quedate aquí, ponte en mis zapatos,
¡Oh, Bibí, quédate en Chile!

No te devuelvas, Bibí..

8 de abril de 2018

DCCCXC.- Mengañá Fantasía


Uno anda puro ocupado en su niúluc
pero hoy un gran amigo de hace varios 
años, me contó que este Facebook 
sólo es refugio para egos solitarios. 

Nunca antes me había sentido así:
cual fantasía individual, un juego
de soledad y vanidades, maniquí
exhibidor de sus entrañas y su ego.

Y no me basta con ser uno más
en este crudo aparador de engaños,
no me consuela ni me deja en paz.
Porque descubro que lo fui por años.

Pero lo más curioso es que también
quien me condena sufre su castigo,
porque venimos en el mismo tren:
lo he sido siempre y lo será mi amigo.

2 de abril de 2018

DCCCLXXXIX.- Mirán Doca Mino


La gente me para 
en la calle y me dice: 
Ríndete. Acostumbrate. 
Mira las baldosas de la acera.

Y yo digo no. 
Que no aborte la Era. 
Que palpite. 
Yo camino mirando las estrellas.

DCCCLXXXVIII.- Joven Daval



Miel que ha organizado la fiesta,
fuente cuasimodo berenjenas y maíz,
lágrimas resecas que se lleva una acequia
disueltas en el fango hacia el drenaje pluvial.

Todo lo que espuma nos alegra,
vértice de plumas que cosquillas viví,
páginas de pura leyenda,
ogros en desuso y patinetas en los pies.

¿Cuándo nadie pudo vivirse?
¡Cómo se ha dolido la esperanza sin clamor!
Donde el dolor y la perfumalasangre
se vinieron a vivir, pero se han ido ya.

Hartemos de vinoche las copas,
bailando entre cerillas encendidas por ti:
gritemos la eminencia fantasía
y quédate dormida allí, diciéndonos cumplí.

1 de abril de 2018

DCCCLXXXVII.- יהוה



Es muy extraña la relación con Él:
nos dice 'Yo soy el que soy';
nos abandona a la suerte de la libertad
y nos queda mirando como el papá
que mira al niño caer;
nos ama: nos pone a prueba;
nos enseña: permite que suframos, 
que nos engañen y nos aplasten; 
y debemos soportarlo por Amor a su Hijo,
que hizo lo mismo hasta morir,
y nos dijo: "Creed.
Mi reino no es de este mundo". 

Nos es invisible 
y de tal modo mudo 
que nunca sabremos 
si nos oye de verdad. 

Se nos oculta y nos exige amor 
y perdonar a todos, y respetar 
su innombrable y Santo Nombre,
con toda la Fe y sin dudar,
a cambio de la Esperanza 
que basamos en un libro
escrito hace veinte siglos
por oscuros patriarcas intolerantes,
por ex fariseos ilusos,
por perezosos pescadores analfabetos,
homofóbicos, machista, arrogantes,
que veían como todos al sol girando 
en torno a la inmóvil tierra fija..

¿Es que Dios no lo sabía?
La escoria de la sociedad
dedicada a curar la ceguera 
untando barro con los pulgares,
la lepra apoyando las manos
y la epilepsia cerrando simplemente los ojos.

Soy yo, Maestro.

DCCCLXXXVI.- Magestad Atentos



Salí del cascarón, 
sobreviví naufragios
y desdeñas la mirada 
que te busca la boca. 

Parir entre la noche
y la tortura que lleva
las burbujas de un amor
con desencanto y apatía.

Las mañanas frías
y la ducha sin canciones
para tomar decisiones
sin emoción ni melancolía.

Ser esa roca que a la arena mira,
un ser joviano de divina gravedad
y la bicha muerta por la edad,
que de mentira llega y de verdad se va.

31 de marzo de 2018

DCCCLXXXV.- Himno a la mujer que se descubre frente al monumento al ciudadano desconocido



Ama con alegría,
amiga del dolor:
sólo cuando sufres, amas
y dejas de amar
cuando recibes amor.

¡Error!

Ama feliz.
Sé feliz amando,
y si sientes pena,
ámate a ti misma.

29 de marzo de 2018

DCCCLXXXIV.- La Chunga




Ella también es mi luz y mi sol.

Esa es la magia de la existencia:
nadie enciende una lámpara
para guardarla en un baúl,
sino para colgarla en el centro
de la casa y, así, ilumine a todos.

Las tinieblas de la envidia
y el resentimiento desaparecen
cuando la luz se abre paso
llenando de colores el aire
y perfumando las almas con amor.

DCCCLXXXIII.- Amor Zero




Sonó la alarma
y desperté:
vi un niño desolado,
perdido
extraviada su alma,
vacía. 

Mía la culpa
no había sido.
Yo sólo solo
dormía.

Todo cobraba sentido.
Era la mía.

DCCCLXXXII.- Ponte Firme



Si alguno arrebatome
la felicidad
y dándole a mi cuello
latigazos, corre!
no sólo consiguó
que acelerase el tranco:
me supo el aire a vértigo
de crin, sudor.

Yo vengo desde niño
regalando risas
y dejo que se burlen
de mí seria dolor,
amor que confundí
con humillarme tonto,
tibieza que aprovecha
la rastrera cascabel.

Recuerdo que al final
me dijo: Ponte Firme,
mi padre me llamó
para lucharme fuera:
llorando cuatro noches
como si lloviera,
sentí que en su cabá
yo sólo quise huír.

DCCCLXXXI.- Porsiaca


Propongo hacer lo siguiente:
vaciar nuestra página gris,
volver a dibujarla de flores
y alzando su estampida al viento,
crear una libélula perfecta.

Su lagrima doncella volar
y retener en la memoria el rocío,
la prímula que flota en agua nieve,
mi niña que al final la recogía
y daba al cielo un nombre nuevo.

Cadenas que no logran atraparnos:
propongo comenzar a vivir
y dedicarnos por completo al sol,
llevándose las hojas blancas
que nunca volverán a llorar.

DCCCLXXX.- No me rendiré



¿Qué fue de tus albricias,
corazón vacío?

Llenábase de lirios
tu candor de guagua.
El ángulo del sol
tras la cortina crecía
y todo un aire círculo
amarillo dibujó.

Algo pasó. Nunca lo supe.
La luz de esa sonrisa
se cubrió de tormentas,
que taparon tus oídos
y se despertó
un largo calderón
anochecido, frío
y te encerró tras murallas de basalto.

Mi mano era una cálida pulsión celeste,
cincel que arremetía para aniquilar
al negro caporal de las cadenas, quise
echarlo a un precipicio donde nunca más.

Y luego te miraba
mas quedó en tus ojos,
de nuevo la cizaña y su maldito sabor,
cubrieron de cemento lo que tanto amaba,
pendiente en la cornisa tu fragilidad.

¿Que fue de tus albricias,
corazón dolor?

Yo quiero que en las cruces no haya clavos. 

¡Baila!

Abrazame desnuda
sobre el riel, Amor,
para que pase a nuestro lado
un carro y bese de nuevo nuestra piel.

Miremos las estrellas
que dibujan dioses,
y rompe la coraza
de tu caparazón.

DCCCLXXIX.- Frambuesas Forever



Nunca vuelve a recoger
del agua las mismas piedras,
la mano que sumergimos
en el helado caudal del río,
ni tampoco será el mismo
que viene bajando frío
o se pierde en el abismo.

Nada en realidad repite
su testaruda armonía:
un polluelo del nido corazón
como violín en su escondite,
al pulso del rojo tambor,
devuelve la sangre mía,
con el hierro que necesite.

Pero hay algo que no se va,
que siempre estuvo aquí,
un ojo invisible que habla,
la boca que te oye cantar,
la luna en su frenesí
o el sol que no miras nunca:
siempre andaremos por ahí.




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